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Atrás Panes, San Roque en los genes

Panes, San Roque en los genes

 

La fiesta, impulsada por los emigrantes en los años setenta del siglo pasado, reúne una vez más a vecinos y visitantes

«Sabemos que el día 16 de agosto tenemos una cita con San Roque, y no faltamos ni de broma», explica Angélica Álvarez, natural de Panes pero que en la actualidad vive en Madrid. Y es que es la única fecha del año en la que todos los emigrantes de la zona que en su día partieron en busca de una vida mejor se pueden reunir con sus familias y recuperar el tiempo perdido. «La fiesta de San Roque nos trae muy buenos recuerdos. Es un día, desde hace mucho, en el que nos encontramos todos, una celebración que se lleva en los cromosomas, en los genes, que se transmite de generación en generación», indicó Javier Gómez, párroco de San Pedro de Gijón y oriundo de Panes, al iniciar la misa, que ofició acompañado por tres párrocos de la zona, Francisco del Rey, Enrique Álvarez y Fernando Vallejo. 

La Banda de Gaitas «Ciudad de Oviedo», al completo, abrió la procesión, al ritmo de la «Sansonete» en el barrio de La Milera. «Gabino (de Lorenzo) siempre nos cede la banda de gaitas para las fiestas porque hay muy buena relación entre Oviedo y Panes», indicó Charo San Román. 

La misa de campaña se celebró al aire libre, mientras muchos de los asistentes se acomodaban en los bancos del patio de la capilla de la Soledad. Pañuelos, panderetas, gaitas y mucha emoción no tardaron en inundar Panes al son de la procesión del ramu y del santo patrón. «Hay otras dos fiestas importantes en la zona, pero sin duda la más tradicional y más sentida es la de San Roque», explicaba José Manuel Fernández Díaz, alcalde de Peñamellera Baja. 

Fue en los años setenta del siglo pasado cuando las fiestas de San Roque tuvieron un gran impulso gracias a que los emigrantes querían organizar un gran acto en el que se honrara al santo y les permitiera reunirse una vez al año. Monserrat de Melero vive en Santiago de Chile, enfrente del Estadio Español, donde se celebra cada primer fin de semana de septiembre el Día de Asturias. «Me casé allí con mi marido, que es de Panes, y venimos todos los años a disfrutar de las fiestas; me lo pasó genial», indicó. 

Otros asistentes visten el traje típico de la zona cada año y con mucha ilusión, a pesar de no residir en la capital de Peñamellera Baja. «Desde los cuatro meses me llevo vistiendo. Me gusta mucho más Asturias que Bruselas, allí la gente es muy sosa», explicó Cristina San Román, de 22 años, natural de Bruselas pero con fuertes raíces en la zona. La mañana festiva se cerró con una actuación de la Banda de Gaitas «Ciudad de Oviedo» en la iglesia de San Vicente. A las ocho de la tarde se celebró la puya'l ramu y la orquesta «Super Star» y la discoteca «Benjy» se encargaron de animar la verbena.

Referencias

La Nueva España (Begoña P. Blanco)