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null Peñamellera Baja exige las mejoras en la travesía de Panes, proyectadas desde 2018

Peñamellera Baja exige las mejoras en la travesía de Panes, proyectadas desde 2018

El futuro del tramo urbano de la N-621 a su paso por Panes sigue rodeado de incógnitas. La travesía de la capital peñamellerana continúa sin planes en firme de mejora, a pesar de que la intervención llegó a estar contemplada en los presupuestos generales del Estado. A principios de mes, durante la presentación de los trabajos del Desfiladero de La Hermida, el alcalde, José Manuel Fernández, abordó el asunto junto a la Demarcación de Carreteras del Estado en Cantabria, pues ese tramo urbano, pese a discurrir por territorio asturiano, corresponde a la unidad cántabra. El regidor indica que obtuvo el compromiso de «hacer algunas mejoras en la travesía» con el fin de aumentar la seguridad, si bien las obras no fueron concretadas. Fernández da incluso por válida la fórmula de «ejecutarlo por fases».

Una de las propuestas que lanza es la de destinar la cuantía correspondiente a la previsible baja en la adjudicación del Desfiladero a esos trabajos de Panes. Las obras de la N-621 en el tramo de La Hermida salieron a licitación en 95,7 millones de euros, si bien el procedimiento se encuentra suspendido por un recurso presentado por la Confederación Nacional de la Construcción.

«No es un capricho y estamos tratando de recuperarlo porque va enfocado a la seguridad», sostiene Fernández sobre el proyecto de la travesía. Esa intervención fue definida durante la etapa del también popular Íñigo de la Serna al frente del Ministerio de Fomento. La inversión alcanzaba 1,5 millones de euros y así se llegó a contemplar en las cuentas estatales, con 500.000 euros para 2018 y el millón restante para 2019. Nunca fueron ejecutados, a pesar de que la partida «era nominativa, no estaba dentro de una bolsa de obras», recuerda Fernández. Con el cambio de gobierno y la llegada del PSOE, la intervención «desapareció del presupuesto de inversión del Ministerio», lamenta el alcalde popular.

El documento técnico de los trabajos, que llegó al Ayuntamiento en febrero de 2018, contemplaba la construcción de dos rotondas en ambos extremos de la arteria principal de Panes, concretamente a la altura del aparcamiento de camiones y de las naves industriales en la salida hacia Unquera. La reforma de esa vía de 1,5 kilómetros incluía además medidas específicas de control, como dos radares de medición con paneles informativos y sus correspondientes semáforos. Para las aceras estaba proyectada la reducción del ancho en ciertos puntos para favorecer la circulación rodada y la construcción de nuevos espacios para peatones en otros.

«Impulso» de De la Serna

La obra de Panes es una larga reivindicación en Peñamellera Baja, como también la mejora del Desfiladero de La Hermida, carretera que conecta el concejo con la comarca cántabra de Liébana. «Es como la variante de Pajares, llevamos dos décadas», dice Fernández. El regidor peñamellerano recuerda que fue el cántabro Íñigo de la Serna quien, durante su etapa, «dio un impulso» a la tramitación y ejecutó «lo más complejo», como «algún tramo y la sustitución de los cuatro puentes». «Dejó en marcha lo que se presentó ahora», afirma. A los actuales responsables del ministerio recuerda que «está genial que se vaya a hacer lo del Desfiladero, pero que no nos descuelguen de la obra», insta.

Referencias

El Comercio