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Los Picos de Europa buscan ampliar la Reserva de la Biosfera a las Peñamelleras

La Reserva de la Biosfera y el Parque Nacional de los Picos de Europa presentan una «disfunción» en cuanto a sus superficies que el espacio protegido se ha propuesto corregir. Para ello, existe una propuesta de ampliación de la Reserva de la Biosfera que hoy mismo pasará por el patronato que se celebrará en Oviedo, del que se espera un acuerdo favorable para iniciar la extensión, al menos, a los terrenos incorporados al Parque Nacional de los Picos de Europa hace seis años. En 2015, parte de las Peñamelleras pasaba a formar parte del espacio protegido, pero siguen sin ser Reserva de la Biosfera, un distintivo que data de 2003 y que no ha sido actualizado.

«Esa situación se da respecto de la totalidad de los terrenos aportados al espacio protegido por el Ayuntamiento de Peñamellera Alta y de los terrenos de nueva incorporación al Parque Nacional de Peñamellera Baja», recoge el informe de ampliación.

Ese cambio, además del visto bueno del patronato, requerirá del respaldo de los ayuntamientos, que deberán someter la cuestión a sus plenos. Más allá de la corrección referente a las Peñamelleras, el desajuste entre el Parque Nacional y la Reserva llega al hecho de que «el espacio natural protegido, que debería ser la zona núcleo de la Reserva de la Biosfera, ocupe toda la extensión de la misma», recoge el informe. Ello llevó a «la necesidad de establecer una zonificación de la Reserva muy peculiar, con las tres zonas características de dichos espacios (zona núcleo, zona tampón y zona de transición) repartidas dentro del propio espacio protegido». No obstante, al tener los Picos núcleos habitados, «incluso con una Reserva que pudiera superar la extensión del espacio protegido, partes de la zona con estatus de protección deberían seguir fuera de la zona núcleo de la reserva».

En el patronato se abordará además el proceso de tramitación que sigue el plan rector de uso y gestión (PRUG). Tras dieciséis años de espera, la intención es que los decretos de aprobación estén «promulgados antes de finalizar el primer semestre de 2022», si bien restan aún trámites y emisión de informes. Una vez que el PRUG esté aprobado, deberán desarrollarse sus programas y subprogramas y uno de los primeros será el Plan de Autoprotección del Parque Nacional, que cuenta con un plazo de dos años. Por ello, su redacción consta ya en el listado de actividades a realizar en 2022.

Conexión con la CO-4
Desde el ámbito de los concejos, en Cangas de Onís están pendientes de la autorización de la obra en el camino de La Flecha, pensada para facilitar la labor de los ganaderos de la Montaña de Covadonga. Actualmente deben recorrer más de veinte kilómetros por otras vías al no estar en condiciones esa pista que conecta directamente la carretera CO-4 con los pueblos del valle del Güeña.

La intervención ha sido desaconsejada por la dirección del Parque Nacional, al entender que existe otro acceso y que la habilitación de uno nuevo entrañaría «dificultades para la vigilancia» del espacio protegido. No obstante, si el patronato y la comisión de gestión dan luz verde es aún posible el arreglo de la pista, atendiendo, eso sí, a condiciones como el uso exclusivo de «un cupo cerrado de ganaderos y titulares de fincas», quienes contarían con llave para abrir la barrera que la dirección propone habilitar.

La pista de La Flecha es una vieja reivindicación de los pastores y ganaderos, que desde tiempo atrás denuncian cómo pierden tiempo y recursos por no contar con ese acceso directo.

Referencias

El Comercio